Andalucía, con 3.582.948 personas en riesgo de pobreza y exclusión, un 43,2% de su población, ocupa la cúspide de la siniestra estadística, mientras que la Comunidad Foral de Navarra, con 81.471 personas, un 13%, es la mejor parada de todo el territorio español. Estos datos forman parte de una respuesta oficial del anterior gobierno de Mariano Rajoy a una pregunta parlamentaria que se le formuló en ese sentido. Según esa respuesta, entre las comunidades con un tercio o más de su población en esas tremendas circunstancias se encuentran desde la Comunidad Valenciana, con un 32,9% a Murcia, con el 38,8%, pasando por Extremadura (35,2%), Canarias (37,9%) y Castilla-La Mancha (36,7%). Galicia (25,7%), Islas Balears (26,3%) y Asturias (24,2%) están entre las que tienen un cuarto de su población en condiciones extremas. El resto de las comunidades se halla por debajo del 25%: Castilla y León (23,3%), La Rioja (22,1%), Madrid (20,5%), Cantabria (20,4%), Cataluña (19,8%), Aragón (17,7%), País Vasco (17,6%) y Navarra (13,0%). Y, finalmente, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, con un 41,7% y un 31,8%, respectivamente. El gobierno avisaba de que los datos se habían obtenido siguiendo los criterios de la Oficina Estadística de la Unión Europea (EUROSTAT), mediante la llamada Encuesta de Condiciones de Vida (ECV), cuya periodicidad es anual –comenzó a realizarse en 2004– y no desglosaba los resultados por provincias de cada comunidad autónoma, a pesar de que las diferencias en este aspecto son acusadas en las comunidades mayores. Los resultados citados corresponden a los que fueron elaborados en 2015, recogidos durante 2014, y contabilizan los ingresos netos de los hogares, es decir, los ingresos netos percibidos durante el año anterior al de la entrevista por los miembros del hogar. Esos ingresos se componían de los ingresos del trabajo por cuenta ajena, beneficios/pérdidas del trabajo por cuenta propia, prestaciones sociales, rentas procedentes de esquemas privados de pensiones no relacionados con el trabajo, rentas del capital y de la propiedad, transferencias entre otros hogares, ingresos percibidos por menores y el resultado de la declaración por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). No se incluían las componentes no monetarias, salvo el coche de empresa. Pobreza y Producto Interior Bruto Como es obvio, la relación entre pobreza y PIB es directa, pero no directamente proporcional, de manera que aunque Madrid es la comunidad con mayor producto interior bruto ocupa el sexto lugar –ciudades autónomas aparte– en cuanto a menor número de ciudadanos en riesgo de pobreza y exclusión social. En el siguiente cuadro, con datos referidos a 2015, puede compararse la posición de cada comunidad autónoma en la escala de pobreza y exclusión con su puesto en el ranking de comunidades por su producto interior bruto. PIB per cápita en 2015   La mentira del mito ventajista del ‘Espanya ens roba’ Los datos fríos desmienten el mito ventajista que los nacionalistas catalanes han imbuido en la conciencia de sus conciudadanos, la mentira del ‘España nos roba’, que tanta fortuna ha hecho para sus intereses separatistas: no sólo Madrid sino también las Islas Baleares aportan más que Cataluña al fondo de redistribución de la renta nacional. Las Balanzas Fiscales del año en que Artur Mas, el dimitido president de la Generalitat, se embarcó en el proceso soberanista, en 2013 –informe publicado en 2016 con el título Sistema de Cuentas Públicas Territorializadas–, desmontan la falacia independentista: Madrid aportó a la redistribución intercomunitaria 17.591 millones de euros, casi el doble que Cataluña, que aportó 8.800 millones, seguida de las Islas Baleares con 1.511 millones. Por habitante, aún es mayor la diferencia: cada madrileño aportó 2.717 euros, un 150% más que los 1.168 euros de cada catalán, incluso menos que los 1.364 euros de cada ciudadano balear. El mismo ranking si se trata del PIB de cada comunidad: Madrid aporta el 9%; Baleares, el 5’8%; Cataluña, el 5’4%; Valencia, el 1’4% y Navarra, el 1’01%. El resto de las comunidades tienen un saldo fiscal positivo, es decir, reciben más de lo que aportan, que en total recibieron 29.494 millones, un 2’68% del PIB total español. No es el único beneficio obtenido por Cataluña respecto al resto de España. En el último quinquenio, 2012-2017, el estado ha puesto a disposición de las CC. AA. Un total de 227.583 millones de euros a través de los fondos de Liquidez Autonómico y de Facilidad Financiera, con el que se han saldado deudas con proveedores y se han financiado en condiciones mucho más ventajosas que las de los mercados. Cataluña ha sido la comunidad más beneficiada y ha recibido el 29,6% de todo el dinero repartido desde 2012.  

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