El próximo jueves el guardia civil de La Manada tendrá que volver a Pamplona. Se juega su libertad provisional por la maniobra de su pasaporte. Intentó obtener un duplicado el pasado lunes en una comisaría de Sevilla. Su abogado ha explicado hoy de nuevo que “por exceso de celo” intentaba pedir información porque había perdido el documento y quería entregárselo al Juzgado.  Pero la policía ha reiterado hoy al Juzgado que Guerrero no pidió información sino que simplemente solicitó el duplicado y que el funcionario se lo negó al aparecer en el sistema la prohibición judicial. Rápida y contundente ha sido la reacción de la Fiscalía. Ha pedido su reingreso en prisión “ante el riesgo de fuga manifestado por el intento de quebrantamiento de la medida expresamente acordada en el auto” de libertad. En este auto se dice expresamente que “no podía obtener un nuevo pasaporte en el futuro”. La Fiscalía ha solicitado esta comparecencia tras recibir una comunicación oficial de la Jefatura Superior de Policía en la que informaba del intento de obtener dicho documento. Quieren averiguar “si los hechos pudieran ser constitutivos de quebrantamiento de medida cautelar en grado de tentativa”. Los hechos ocurrieron el pasado lunes. Una hora antes de acudir al juzgado de Sevilla a firmar, el guardia civil de La Manada, condenado a 9 años por abusos sexuales, acudió a una comisaría para solicitar un pasaporte nuevo. El funcionario que lo atendió se negó al ver que lo tenía retirado por orden judicial. La jefa del equipo de expedición de esos documentos en la oficina de Tablada-Sevilla le comunicó la imposibilidad de realizar ese trámite por tener prohibida la salida del país. La pareja de Guerrero había solicitado cita previa para que realizara ese trámite y acudió a la oficina a las 11.30 horas. Una hora después, se personó ante el juzgado de guardia de Sevilla para cumplir uno de los requisitos que le impuso la Audiencia de Navarra para salir en libertad. Su abogado lo niega Según su abogado, Jesús Pérez, la noticia es “rotundamente falsa”. Explica que Guerrero le pidió consejo porque no sabía dónde tenía el pasaporte ni si lo tenía caducado y debía entregarlo en el Juzgado y que él le aconsejó que pidiera cita para informarse. Fuentes de Policía Nacional confirman que pidió cita previa para sacarse el pasaporte y que si lo tenía perdido, lo más lógico es que pusiera una denuncia y se la llevara el juez. Si lo tenía caducado, tampoco necesitaba renovarlo para dárselo al Juzgado.  Antonio Manuel Guerrero se encuentra en libertad provisional desde el pasado viernes 22 de junio tras abonar la fianza de 6.000 euros que le impuso la Audiencia de Navarra para salir de prisión. Como el resto de los condenados, debe comparecer los lunes, miércoles y viernes en el juzgado de guardia de su localidad de residencia y así lo hizo el mismo lunes y ayer, miércoles. También tiene prohibido acceder a Madrid, lugar de residencia de la denunciante, con la que tampoco se pueden comunicar por ningún medio o procedimiento. Asimismo, se le retiró el pasaporte y se les prohibió salir del territorio nacional sin autorización judicial, además de designar un domicilio donde pueda ser hallado, así como un teléfono de contacto, con la advertencia expresa de que en el caso de no ser localizado en él de inmediato se expedirá la correspondiente orden de busca y captura Guerrero, nacido en 1989 y guardia civil desde 2015, fue padre tras un vis a vis con su novia de siempre, mientras cumplía prisión provisional por los hechos juzgados. Condenado a 9 años de prisión por delitos continuados de abuso sexual con prevalimiento y absuelto del delito de agresión sexual, fue condenado además a 300 euros de multa por hurto, por sustraer el móvil a la víctima. En su teléfono se encontraron la mayoría de los vídeos de la agresión de Pamplona.  La Policía nacional avisaba de la noticia en su tweeter:

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