Cuando los agentes de la Guardia Civil del Campo de Gibraltar vieron la nueva flota de patrullas que les enviaba el ministerio del Interior para reforzarlos no daban crédito: seis vehículos del año 1992, con 26 años cumplidos. Se los mandan para hacer frente a los zares de la droga, narcos cuya última estrategia es estrellar sus todoterrenos última generación contra las patrullas de los agentes si ven sus alijos en peligro.  Así lo denuncia la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC). “Seis Nissan Patrol que habían sacado para la Expo son los útimos que nos han mandado de refuerzo. Por ahora son los únicos que nos han traído. Para nosotros es una tomadura de pelo, es de risa que nos hayan mandado este tipo de vehículos”, asegura José Encinas, portavoz de AUGC en Cádiz. Sin Airbag en embestidas “Lo mismo es que la Dirección General entiende que como son vehículos que nos van a destrozar con embestidas pues dirán: les mandamos los más viejos. Pero es que no cumplen ni los requisitos más básicos de seguridad pasiva: no tienen ABS, no tienen airbag, a algunos no les funciona el aire acondicionado, me consta que alguno no ha pasado la ITV en primera instancia sino que ha tenido que intentarlo en segunda opción. Son verdaderas chatarras andantes”, describe Encinas indignado. La propia DGT recomienda con insistencia a los conductores particulares que renueven sus vehículos cuando superan los diez años por la inseguridad que supone circular sin las actuales medidas de seguridad. El enfado de los agentes “no es por la chatarra en sí, sino porque dentro van a ir guardas civiles que van a sufrir las embestidas y debido a que esos vehículos no tienen los seguridad pasiva los daños que van a sufrir serán mayores”. El último choque frontal intencionado de este tipo les sucedió la semana pasada en San Roque, Cádiz. “Iban con droga y el tercer vehículo en cuanto vio la patrulla se dirigió hacia ellos. Cuando los compañeros registraron su interior, vieron que llevaba 25 garrafas de gasolina. Era una verdadera bomba andante”, relata el portavoz de AUGC. Escasez de personal Además la Asociación critica la escasez de personal enviado a pesar de las promesas realizadas por el ministerio. “Han sido 56 personas, cuando necesitamos como mínimo 300 en seguridad ciudadana y 100 para investigación para erradicar las bandas de narcotráfico”. Tampoco entienden la distribución de estos 56 agentes, destinados la mayoría al núcleo de servicio, con tareas de seguridad para centros penitenciarios y traslado de detenidos. La AUGC reclama que este refuerzo se destine a las unidades de seguridad ciudadana, las que se dedican a las entradas y registros del narcotráfico y a la recepción de inmigrantes, que en estos momentos en lugares como Tarifa están ahora completamente desbordadas. Encinas da dos ejemplos: “En Guadiaro ahora mismo están en cuadro: han enviados a dos agentes y necesitan mínimo diez. En La Línea, ahora mismo, hay entre diez y catorce agentes de baja por embestidas”.  

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