La huelga indefinida, y calificada por algunos como ‘salvaje’, en el sector del taxi ha continuado este lunes en Madrid y Barcelona, mientras se iban sumando esporádicamente los taxistas de Sevilla, Málaga, Valencia, Alicante y Zaragoza, todos contra las licencias a los vehículos de alquiler con conductor y a sus marcas punteras, Uber y Cabifay. En Madrid y Barcelona, los taxistas han bloqueado con sus coches las grandes arterias de la ciudad, como el Paseo de la Castellana, en Madrid, y los núcleos neurálgicos, como aeropuertos, estaciones de trenes y, en definitiva, todo lo que tenga que ver con transportes y el Ministerio de Fomento. Mientras tanto, el ayuntamiento de Madrid se ha bunkerizado y guarda silencio ante el problema. Los policías municipales no tienen órdenes de restablecer el tráfico: la alcaldesa, Manuela Carmena, no ha dado órdenes al respecto y Madrid es un puro atasco, un gran desastre apenas aliviado por el hecho de que muchos madrileños estén en vacaciones. La tensión entre los trabajadores del taxi no aflojó ni cuando el secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda del Ministerio de Fomento, Pedro Saura, con competencias plenas en el tema, comenzaba su reunión con las principales asociaciones representativas del sector del Taxi, Fedetaxi, Antaxi y Elitetaxi. Pese a esa reunión, o precisamente por ella, los taxistas seguían presionando en las calles de Madrid y Barcelona, y se iniciaba también la protesta en otras capitales de provincia. Sumándose a los taxistas de Valencia, Alicante y Zaragoza esta pasada madrugada, también la Federación Vasca del Taxi ha hecho un llamamiento para que sus trabajadores vayan desde este mismo lunes a la huelga convocada por la Asociación Nacional del Taxi. De igual manera, las  agrupaciones de taxistas de Baleares también han convocado a los profesionales del sector a un paro durante toda la mañana de este próximo martes. Este brote de protesta con violencia comenzó a prender hace ya unas fechas cuando, tras la denuncia de una asociación de taxistas, el Tribunal de Justicia europeo fallaba que Uber es una empresa de transportes y no una simple ‘app’: “Hay unas reglas y hay que cumplirlas. Esto no es economía colaborativa, es economía sumergida”, aseguraba entonces tras la sentencia Tito Álvarez, de Élite Taxi Barcelona, lo que ya conllevaba una declaración de guerra del sector que se volvió extremadamente violenta la pasada semana, cuando taxistas de Barcelona atacaron a coches y conductores de Uber y Cabify produciendo numerosos destrozos. Estrelladigital no ha podido cuantificar esos destrozos ni las denuncias presentadas ante los juzgados de Madrid y Barcelona por los ataques violentos a los conductores de Uber y Cabify, dado que la patronal, Unauto, la más representativa del sector de vehículos con y sin conductor se ha cerrado en banda ante cualquier contacto con la prensa. Su responsable de prensa “está de vacaciones”, según confirman en Unauto, y su presidente nacional, Eduardo Martín, “tiene una complicada agenda en el día de hoy”. Parece tratarse de una estrategia de silencio que cumplen a rajatabla no sólo Unauto, sino también las propias Uber y Cabify, que no responden ni a las llamadas ni a los correos de este periódico solicitando su opinión al respectocon piequetes violentosu opinielngencia para una eventual salida de las Unidades de Intervencicomo el que guarda oficialmente el. Un silencio como el que guarda oficialmente el Ayuntamiento de Madrid, que le ha pasado la pelota al Ministerio de Fomento y no quiere indisponerse con los taxistas, que en numerosos casos actúan con piquetes violentos, ni que un asunto como éste les salpique políticamente. Pese a que, según medios del ayuntamiento, la policía municipal no ha recibido instrucciones de los responsables de Movilidad ni para restablecer el tráfico ni para evitar incidentes, el Ministerio del Interior sí tiene previstos planes de contingencia para la salida de las Unidades de Intervención Popular (UIPs, antidisturbios), que ya están desplegadas en las calles de Madrid, Sevilla y Málaga, donde más incidentes se están produciendo, además de Barcelona, donde actúan los Mossos, pero con una unidad de UIP presta a salir si fuera necesario. A pesar de la tensión de los últimos días, que ha ido a más, con el colapso de las principales ciudades españolas por este conflicto, los vehículos de alquiler con conductor, que habían dejado de salir a la calle por temor a los piquetes violentos de los taxistas, han vuelto a la operatividad. “Cabify vuelve a estar operativo en Barcelona. ¡Gracias por confiar en nosotros! Ahora, más que nunca, creemos que la ciudad se construye entre todos.  #HaciaDondeNosVemos”, es el tuits puesto por esta empresa hace 24 horas, en el que anunciaba que volvían a recoger clientes. De momento, la tensión apenas está contenida y la Federación Española del Taxi (Fedetaxi) ha indicado que mantendrán la huelga que llevan a cabo, al igual que otras asociaciones, por lo menos hasta el miércoles, que es cuando se reunirá la Conferencia Nacional de Transporte con presencia de las comunidades autónomas. El presidente de Fedetaxi, Miguel Ángel Leal, ha dicho, horas antes del comienzo de la reunión que hoy mantienen Fedetaxi, Antaxi y Elitetaxi con el secretario de Estado de Infraestructuras, Pedro Saura, que su demanda es que se transfiera a las comunidades la competencia de regular el sector y que estas se comprometan a hacer una regulación como la del Área Metropolitana de Barcelona (AMB).

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