El día 22 de noviembre de 1975, hace ya 43 años, el rey Juan Carlos escribió una misiva al  Padre Abad de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos. En ella, daba instrucciones sobre cómo enterrar a Franco. Casi medio siglo después, Pedro Sánchez va a conseguir lo que hasta ahora parecía imposible: sacar al dictador de su mausoleo. Sin embargo, no todos los planes de Sánchez con respecto al destino del Valle van a poder cumplirse. Tras semanas anunciando que lo convertiría en un museo nacional de la memoria colectiva, el presidente tuvo que dar marcha atrás y reconocer que el complejo seguiría albergando la Basílica. ¿El motivo? Desde la Conferencia Episcopal le recordaron que sólo la Iglesia tiene la capacidad para desacralizar un lugar de culto y obviar este requisito supondría una grave violación de los acuerdos firmados con la Santa Sede en 1979. Así, desde que Sánchez anunciara su voluntad de sacar a Franco del Valle de los Caídos, las reuniones entre miembros de su gabinete, de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y representantes de la Iglesia Católica no han dejado de sucederse. La Iglesia quiso desde un primer momento mantenerse neutral, explican personas cercanas a la negociación a Estrella Digital. “Mostraron su buena voluntad al no oponerse a la exhumación, cosa que podrían haber hecho. El único escollo es desacralizar la Basílica, cosa que no han solicitado en ningún momento y que debe ser autorizada por el Ordinario, según el canon 1212. Una cosa es no meterse en política y otra que se profane un lugar de culto”, explican. Además, recuerdan, dar un uso distinto a dicha Basílica sin que esté desacralizada supondría una violación flagrante de los acuerdos con la Santa Sede firmados en 1979 y que tienen la consideración de un Tratado Internacional. “El artículo primero, sección quinta es tajante al respecto: Los lugares de culto tienen garantizada su inviolabilidad con arreglo a las Leyes. No podrán ser demolidos sin ser previamente privados de su carácter sagrado. En caso de su expropiación forzosa será antes oída la autoridad eclesiástica competente”, continúan. Precisamente, y siempre según estas fuentes, a mediados de agosto y tras escuchar el uso que el Gobierno quería dar al Valle, vía legislativa, recordaron al equipo de Sánchez el grave error jurídico que podrían cometer, lo que retrasaría todavía más la exhumación de Franco, “más complicada de lo que habían previsto en un primer momento”, tal y como tuvo que reconocer el Ejecutivo. Por ello, el Gobierno ha planteado una solución intermedia crear un cementerio civil en el Valle de los Caídos y mantener la Basílica. “Habría que ver en qué lugar se quiere ubicar el cementerio, porque dentro de la Basílica no podrá ser civil al estar el espacio sacralizado. Sería una problemática similar a la anterior. Otra cosa es que se sitúe fuera o se negocie con la Iglesia el tema de las desacralización y la situación en la que quedarían los benedictinos que guardan el templo. Es una situación que hay que discutir templadamente. La Iglesia ha mostrado su disposición a llegar a un entendimiento. No hacemos política. Nuestro deber no es ese, es simplemente velar por nuestros fieles espiritualmente”, reiteran. Por su parte, desde el Gobierno sostienen que la tramitación del decreto ley aprobado para exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos brindará la oportunidad de introducir ésta y otras medidas relacionadas con la Memoria Histórica si el Congreso decide tramitar el decreto como proyecto de ley, lo que permitirá a los distintos grupos presentar sus enmiendas. Será en ese momento, aseguran, cuándo se pueda concretar entre todos el futuro del Valle de los Caídos o la creación de un museo de la Memoria que él apuesta por enclavar en un edificio arquitectónico creado al efecto. En cuanto a la propuesta del presidente del PP, Pablo Casado, quien plantea que el Valle de los Caídos deje de estar en manos de Patrimonio Nacional y que pase a ser propiedad de la Santa Sede, estas fuentes de la Iglesia no han querido pronunciarse. “No debemos juzgar lo que diga un político u otro, salvo en asuntos espirituales. Si se llegara a concretar esta propuesta, debatiríamos desde el respeto igual que con el partido socialista”, zanjan. Sea como fuere,  dar un uso civil al Valle de los Caídos no será tan sencillo como parecía en un primer momento. No todo está tan atado como deseaba el fallecido dictador, pero nudos  no faltan en torno a su mausoleo/basílica.

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