Según han informado fuentes de Interior, la ASI empezará a trabajar el próximo 17 de junio desde un anexo del Palacio de Pedralbes, bajo la dirección del inspector Marc Caparrós y de dos subinspectores, uno como responsable del área de protección de personas -integrada por ahora por 71 mossos- y otro del área de protección de edificios, esta última aún pendiente de diseñar. A diferencia del actual servicio de escoltas, la ASI no estará bajo control de la Prefectura de los Mossos, sino del departamento de Presidencia -funcionalmente- y de la Dirección General de la Policía -orgánicamente-, y dará protección al presidente de la Generalitat, a los expresidentes, a la consellera de Presidencia y al secretario del Govern. De hecho, la decisión sobre a qué autoridades protege este nuevo servicio de seguridad recae en Presidencia, por lo que es desde el Palau de la Generalitat donde se decidirá en el futuro si la ASI se encarga también de la vigilancia de otro tipo de cargos públicos, como el vicepresidente del Govern o el presidente del Parlament. Más de 350 agentes de los Mossos d’Esquadra se han presentado al proceso de selección para formar parte del servicio de protección de personas de la ASI, de las que se hizo un primer corte -a partir del estudio del currículum- del que únicamente quedaron 165 aspirantes, que han sido sometidos a un proceso de entrevistas por parte de un órgano evaluador, que finalmente ha elegido a los 71 integrantes. Las fuentes de Interior consultadas han insistido en que este proceso de selección por libre designación se ha basado en criterios profesionales, ya que no ha habido componentes ideológicas a la hora de determinar qué mossos la integran. Según las fuentes, el 65% de los elegidos proceden de la actual área de escoltas de los Mossos, mientras que prácticamente la totalidad de los escoltas del presidente Torra, de la consellera de Presidència, de los expresidentes y del secretario del Govern que se han presentado al proceso de selección han sido elegidos. Una vez en la ASI, los Mossos que no proceden del área de escoltas -el 35%- seguirán cursos de formación para su nueva especialización, mientras que los mossos que se encargaban de la vigilancia de las autoridades que ahora pasan a depender de esta nueva área y que no se han presentado al proceso de selección podrían ser redistribuidos a otras unidades. Los 71 integrantes de la ASI procedentes de la escala básica cobrarán el mismo sueldo que los del área de escoltas, encuadrados en plazas de libre designación del nivel tres. Según las fuentes de Interior, la decisión de la dirección política de los Mossos de crear esta nueva área de servicio de escoltas pretende dar una mayor proximidad e inmediatez de respuesta a los requerimientos de las autoridades a las que presta servicio. No es que antes se hiciera mal desde la unidad de escoltas dependiente de Prefectura, subrayan las fuentes, sino que se ha evolucionado el modelo como ocurre con la seguridad de los presidentes del Gobierno en España y en países del entorno como Francia y Reino Unido. Respecto al expresidente Carles Puigdemont, las fuentes de Interior consultadas han insistido en que por el momento no se le da cobertura por parte de Mossos, ya que se está pendiente de que el ministerio de Interior dé respuesta a su petición para poder ofrecerle un servicio de protección con garantías y seguridad jurídica. De hecho, según las fuentes, la policía autonómica no está dando protección actualmente a Puigdemont, más allá de que algunos mossos puedan aprovechar sus permisos para ir en su tiempo libre a Waterloo. 

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