“Le voy a hacer una pregunta, señor Rajoy: ¿está usted dispuesto a dimitir, está dispuesto a dimitir hoy, aquí, ahora?”. Quien pronuncia serio y tajante tal cuestión es el líder del PSOE y candidato a presidente. En este punto el clímax de la moción es máximo y así lo refleja el silencio en la Cámara. Rajoy le mira, hierático. Sólo mueve la boca. Está masticando un chuche, caramelo o chicle, mientras Pedro Sánchez le pide que se marche.  “Dimita señor Rajoy y todo terminará. Podrá salir de la presidencia del gobierno por decisión propia. ¿Va a dimitir señor Rajoy o va a continuar aferrado al cargo, debilitando la democracia?”. La intervención va interrumpiéndose con aplausos socialistas cada vez que pronuncia la palabra dimisión. “Dimita señor Rajoy, dimita, dimita y esta moción de censura habrá acabado hoy, aquí y ahora”. Inevitable recordar la célebre frase de Aznar: “váyase, señor González”… Ha asegurado que el presidente se ha “atrincherado en el cargo” y que su sola permanencia “debilita la democracia”. Sánchez ha planteado una batería de preguntas sobre corrupción. “¿Qué más tiene que pasar señor Rajoy? ¿No es suficiente una sentencia donde se reconoce que su palabra como testigo ya no merece ningún crédito para la justicia? ¿No basta con que su partido sea condenado como responsable a titulo lucrativo? ¿No basta que la misma semana de esa sentencia, su propio portavoz hasta el 2008 haya ingresado en prisión por supuestos delitos tan graves como el blanqueo de capitales  o el cohecho? ¿No basta con 900 cargos públicos imputados (…)? ¿No basta con que 12 de los exministros con los que compartió gabinete estén investigados, procesados o encarcelados?… Su permanencia es dañina y es un lastre para el país y para su propio partido”. Sánchez ha justificado la presentación de la moción. “En este momento la mayor irresponsabilidad es no presentar esta moción de censura  a quien merece este reproche político…Nunca antes una moción de censura había sido tan necesaria por higiene democrática… La corrupción disuelve la confianza en los gobernantes”. Y se ha referido directamente a la sentencia sobre el caso Gürtel, que “no admitiría más salida que la dimisión del presidente del gobierno, en cualquier democracia equiparable a la nuestra”.  El líder socialista niega que sólo persiga el poder. “Vengo aqui por coherencia, por responsabilidad y por democracia”. Sánchez ha hecho un llamamiento directo a los 350 diputados: “Deben ustedes dar una respuesta que no admite más que dos alternativas: la continuidad o la censura del señor Rajoy. Comprometen su palabra, especialmente la de quienes vinieron a regenerar la vida democrática de este país”. Una clara referencia a Ciudadanos, que le ha negado su apoyo en esta moción. “Hagan lo posible con su voto”, con estas palabras ha terminado el líder socialista su intervención. En unas horas se despejará la duda de si recaba los 176 votos necesarios para sacar adelante la moción.

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