Casi 7 de cada 10 participantes en la votación han dicho sí a esta pregunta: “¿Consideras que Pablo Iglesias e Irene Montero deben seguir al frente de la secretaría general y de la portavocía parlamentaria de Podemos?”. Los síes suman 128.300. Aunque tampoco es despreciable el porcentaje de los que han dicho no a la pareja: el 31 por ciento, es decir 59.224. Otros 652 han votado en blanco.  Los datos los ha avanzado el secretario de organización del partido, Pablo Echenique, que ha ofrecido también el dato de participación: 190.000 personas. Aunque no parece muy elevado, supone según la organización, 33.000 más por ejemplo que en Vistalegre 2.El número de inscritos ascendía a 487.772.  Es decir, casi 300.000 podemitas no se han pronunciado sobre la ética del chalé de su pareja líder. Suman más los miembros de Podemos que callan que los que votan y aclaman a su líder.  Una de las primeras reacciones públicas de apoyo ha sido la de Juan Carlos Monedero en twitter: “En el ataque más brutal que se recuerda, Podemos se reinventa con la dirección de Pablo Iglesias y la portavocía de Irene Montero. 70 por ciento de los apoyos y participación histórica de 190.000 personas. Rajoy: te quedan dos telediarios”.  Con este referéndum interno, Iglesias y Montero tratan de zanjar una decisión personal polémica que ha abierto telediarios, periódicos y ha dividido al partido.  “No quiero dejar de vivir en un piso de currante”, ha dicho esta semana el alcalde de Cádiz, José María González “Kichi”. Una crítica efectuada también por corrientes internas como los Anticapitalistas o la coordinadora 25S, que creen incoherente la compra del chalet de la pareja. Ambos se han gastado más de 600.000 euros en una vivienda de 250 metros cuadrados con piscina, casa de invitados y una parcela de 2.000 metros cuadrados en la urbanización La Navata, en Galapagar. “Si alguien cree que tenemos algo de lo que avergonzarnos no nos corresponde juzgarlo a nosotros. Es la gente de Podemos, los inscritos, los que deben valorarlo”, ha reiterado esta semana Montero. En los próximos días, se verá si el resultado de este referéndum interno es capaz de apagar el fuego ético y político desatado por la pareja.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *