Ocurrió este domingo por la mañana. Un conductor acaba de provocar un accidente y la policía local le hace la prueba de alcoholemia. El resultado: triplica la tasa de alcohol permitida. La prueba, si el conductor lo solicita, se vuelve a repetir minutos después. Y este hombre, antes de volver a soplar, se pone a hacer flexiones sobre el asfalto y delante de los agentes. Por supuesto, no le sirve de nada y vuelve a dar positivo, por lo que se enfrenta a un delito contra la seguridad vial y a la mofa general. Los agentes le hicieron fotos y las han compartido en Twitter, por lo que ha hecho un ridículo viral.

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