“Queremos que se difunda, que la gente sepa que existe una forma de rastrear y les animamos a denunciar. Todo aquel que crea que una mujer o un anciano haya sido abusado o engañado porque alguien echó algún tipo de droga en su bebida, que le inste a ir a un centro sanitario lo antes posible”, ha dicho a Efe el director general de Coordinación de la Asistencia Sanitaria, Antonio Alemany. La Consejería de Sanidad presenta hoy el protocolo a los equipos directivos de los hospitales, centros de salud y del SUMMA 112 para que dispongan desde ya de pautas homogéneas sobre “la recogida de sangre y orina, así como la custodia de las muestras” con fines de denuncia judicial por parte de las víctimas. Este protocolo, basado en las pautas que venía aplicando el hospital Clínico San Carlos en estos casos, “es pionero en España a nivel autonómico”, ya que involucra a Atención Primaria, hospitalaria y servicios de urgencias. El protocolo agiliza, homogeneiza y disminuye la variabilidad, ya que la persona será atendida de la misma forma en cualquier punto sanitario de la región”, y además permitirá crear “un sistema de registro para conocer los casos”, ha añadido. No hay todavía estadísticas, y aunque se barajan entre cien y 300 casos anuales, pueden ser solo “la punta del iceberg”, de ahí la importancia de contar con un registro, continúa. El documento surgió de “la necesidad detectada” por los profesionales sanitarios de Urgencias, Atención Primaria y Atención Rural, que son los “más próximos a la hora de atender casos de sumisión química”, explica. En general, las víctimas son mujeres que resultan abusadas sexualmente, ancianos con fines de robo y extorsión, y en menor medida niños hiperactivos a los que se quiere calmar. Las sustancias más empleadas son ansiolíticos y somníferos, sobre todo con bebidas alcohólicas, mientras que la burundanga está “menos difundida” en la región. Las personas pierden la memoria cercana de lo ocurrido, pueden presentar moratones y otro tipo de marcas -que hay que documentar- y no recuerdan lo que pasó. “Algunas sustancias están pocas horas en el organismo, otras se eliminan más rápido, de ahí la importancia de acudir pronto al centro sanitario a sacar sangre y orina”, recomienda Alemany. “Un mensaje a las víctimas: no tengan la sensación de culpabilidad por haber ingerido alguna sustancia, porque fue un acto involuntario; y sepan que se puede rastrear y denunciar”, concluye el director general. 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *