La  exvicepresidenta del Gobierno y su ex portavoz se dieron un lujo musical esta semana. Soraya Sáenz de Santamaría e Iñigo Méndez de Vigo bailaron y tararearon un clásico de 1979: Azzurro, de Adriano Celentano.  No es la primera vez que la candidata al liderazgo del PP muestra su afición por la música y el baile. Felizmente para ambos su tribunal para dirigir las riendas del PP reside en los militantes del partido, no en el jurado de FAMA. “Queréis la fama, pero la fama cuesta”, decían a los alumnos de la escuela de baile de la versión cinematográfica de Fama. Es verdad que aquellos alumnos venían de suburbios y de la marginalidad racial y no de Moncloa. Pero el mensaje vale para todos. Y la candidata Soraya sabe que estos gestos de normalidad hacen ganar puntos a ojos de los votantes. Si hay que bailar, se baila. Al poder por el karaoke.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *