El entramado financiero de Villarejo y sus socios incluye una treintena de sociedades, con un capital de 25 millones de euros, así como más de 90 inmuebles, según los investigadores. Sin embargo, a través de testaferros, apoderados e identidades supuestas logró crear un imperio empresarial difícilmente rastreable. Estrella Digital ha tenido acceso a los documentos de una compañía radicada en Panamá a través de los cuales se nombraba a Rafael Redondo, en prisión con el comisario jubilado, apoderado de una empresa, Stab International SA, con plenos poderes para hacer y deshacer a su antojo. Como ya adelantó este medio, Redondo, entre sus poderes, se atribuye los siguientes: “abrir, manejar y cerrar cuentas bancarias en nombre de la sociedad en cualquier país, firmar órdenes de pago o cheques o cartas de crédito contra dichas cuentas”. Igualmente, podía determinar salarios o “pagar comisiones”, práctica muy extendida, según los escritos de la Fiscalía, en el entorno de Villarejo. Para más pruebas, Redondo vincula esta sociedad panameña con el imperio Villarejo: “Rafael Redondo, domiciliado en Torre Picasso, plaza Pablo Ruiz Picaso 1, Madrid 28020”. Es decir, su domicilio es el mismo que la sede de las empresas de Villarejo, entre ellas, Cenyt. No son las únicas empresas vinculadas a Villarejo en este país. Un informe de la Fiscalía de 14 de agosto sostiene que una parte del entramado societario que ahora rastrea el juez fue utilizado por Villarejo para la comisión del delito de blanqueo de capitales al elaborar el informe ‘King’ sobre Gabriel Obiang: el configurado por las mercantiles radicadas en Panamá (Participaciones Marvila SA, Stanstead Advisors Corp. y Dry Town SA). En 2017, Redondo y Villarejo solicitaron permiso al juez para poder viajar a Panamá para ser ponentes en una conferencia, paradójicamente, sobre lavado de dinero y los papeles de Panáma. Curiosamente, las compañías panameñas que la Fiscalía vincula a Villarejo y la ahora descubierta por Estrella Digital tienen algo en común: en todas se repiten los mismos nombres, bien con algún cargo en la presa, bien como meros testigos de la constitución de las mismas, según ha podido constatar este medio. Entre ellos, aparecen Vielka T., Heriberto H. o Manuel T. “Panameños, a quienes conozco, hábiles para el cargo”, tal y como se les anuncia en el poder por el cual Redondo pasa a ser apoderado de Stab International S.A. Además, todas las mercantiles se constituyeron a través del despacho de abogados Ballard&Ballard. Este nombre no es ajeno a los investigadores. Tras el escándalo conocido como “Los papeles de Panamá”, el bufete fue acusado de actuar como agente residente para que cientos de empresarios pudieran abrir empresas offshore en el país centroamericano, entre ellos, la que compartía el hasta hace menos de dos meses Presidente de Paraguay y el empresario y cambista Dario Messer, acusado de blanqueo de capitales. No es la única persona relacionada con manejos poco claros que aparece vinculada a estas empresas. El notario que firma el poder por el cual Redondo pasa a formar parte de la empresa es Mario Velasquez Chizmar. En 2016, la directora general de Economía y Sector Público del Ayuntamiento de Madrid, Marta Fernández Pirla, tuvo que dimitir tras conocerse que la funcionaria presidió durante cinco años la sociedad panameña ‘Jurian Pacific & Investment Finance Real Estate SA’, constituida en 2007 ante Chizmar. No obstante, en el caso de la empresa de relacionada con Villarejo no solo da fe de los cambios dicho notario. También están ratificados por el cónsul del Líbano en Panamá, Fawzi Hachem. Desde la embajada han declinado hacer ningún comentario sobre este asunto. A pesar de tener consolidadas sus empresas en Panamá, Villarejo empezó a desmontar su entramado societario en 2016, poco después de su jubilación. Así clausuró sus compañías y Stab Internacional se disolvió en julio de ese año. Según fuentes judiciales, facturó a través de algunas de estas firmas 1,2 millones de euros al abogado en España de la petrolera de Guinea Ecuatorial Gepetrol, por elaborar un documento para desacreditar a un presunto blanqueador conectado con el vicepresidente del país africano, Teodoro Nguema Obiang Mangue. Para evitar dejar pistas, dos de estas sociedades, incluida la ahora descubierta por Estrella Digital, cambiaron sus nombres en el Registro Público Panameño y eligieron denominaciones completamente distintas. Los investigadores de Tándem buscan en otros seis países empresas vinculadas a Villarejo, al sospechar que no ha aflorado ni una ínfima parte de su patrimonio. Así, además de a Panamá, se han enviado comisiones rogatorias a Uruguay, Reino Unido, Suiza, Hong Kong, Isla de Man y República Dominicana, donde ya se han encontrado algunas empresas y fondos relacionados con el comisario jubilado.

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